Ucrania sigue golpeando refinerías rusas pese a las advertencias de Trump sobre el diésel
El 1 de octubre el presidente Zelenski dijo que Ucrania atacó de madrugada una instalación petrolera en la región rusa de Samara, en una campaña que Trump culpa de los altos precios del diésel en EE.UU.; analistas energéticos apuntan sobre todo a la disrupción en Oriente Medio, según The Guardian.
Ucrania continúa los ataques de largo alcance contra refinerías rusas a pesar de la presión del presidente estadounidense Donald Trump, que ha instado a Kiev a detenerlos y los culpa de agravar la escasez mundial de diésel, informó The Guardian desde Kiev el 1 de octubre.
Objetivos nocturnos
El presidente Volodímir Zelenski dijo el jueves que Ucrania golpeó de madrugada una instalación petrolera en la región meridional rusa de Samara, y que también fueron alcanzados un producto ruso en el mar Negro y un sitio de lanzamiento y almacenamiento de drones de ataque en la región de Oriol. Trump pidió a Zelenski en una llamada privada que dejara de atacar refinerías rusas y afirmó en público que el diésel “sufre mucho más… por lo que ocurre en Rusia” que por Oriente Medio. Los precios del diésel en EE.UU. han alcanzado máximos récord en semanas recientes ante las elecciones de mitad de mandato.
Capacidad y prohibición de exportación
Según estimaciones ucranianas, la campaña ha dejado fuera de servicio más del 45% de la capacidad de refino rusa, contribuyendo al racionamiento y a colas en algunas regiones. Rusia, exportador tradicional de diésel, prolongó la prohibición de exportar diésel hasta finales de octubre. El analista militar Mykola Bielieskov dijo a The Guardian que Kiev difícilmente parará mientras Rusia bombardee Ucrania: “Necesitamos privar a Rusia de ingresos.” Analistas energéticos citados por el diario sostienen que la guerra en Irán y la disrupción más amplia del mercado petrolero son los principales motores del alza de precios.
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